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16 Ago

Eres geranio y no rosa
aunque digan que no eres hermosa
tú sabes que son mentiras
de personas engañosas
Y rosa no eres
porque no me hieres
geranio sin espinas
y no me engañas
con palabras asesinas.
10 Ago
Buscando información para mi trabajo de la licenciatura me encontré con la publicación Periodismo 2.0: Una guía de alfabetización digital para sobrevivir y prosperar en la era de la información, un libro electrónico del Centro Knight para el Periodismo en las Américas de la Universidad de Texas en Austin.
Si bien muchos de los materiales que existen en la red están en inglés, este material afortunadamente tiene una versión en español y portugués.
Puedes visitar el sitio del libro o descárgalo aquí
Por si quieres saber que contiene el libro, te dejo el índice:
Introducción: Un mar en calma nunca hizo buenos marineros
Capítulo 1: FTP, MB, RSS, ¡Dios Mío!
Capítulo 2: Web 2.0
Capítulo 3: Herramientas y juguetes
Capítulo 4: Nuevos métodos de reportería
Capítulo 5: Cómo bloguear
Capítulo 6: Cómo reportear noticias para la Web
Capítulo 7: Audio digital y Podcasting
Capítulo 8: Tomando y manipulando fotos digitales
Capítulo 9: Grabando video para noticias y reportajes
Capítulo 10: Edición básica de video
Capítulo 11: Escribiendo libretos, haciendo voces de narración
Epílogo: Poniendo todo junto
8 Ago
Este video fue realizado como una práctica en el lejano 2003, y pensar que se tenía que grabar con una cámara VHS, micro incorporado y sin tachos de luz, ahora con las cámaras actuales con disco duro y digitales otra sería la historia…
Y aquí el spot radial:
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8 Ago
Estaremos tan cerca, casi pegados
pero separados
por una débil, cristalina y delgada pared invisible

Como los cosmonautas ven
a través de las ventanas de su nave:
la Tierra, tan azul, tan grande, tan cerca
pero en realidad tan lejana y distante
Llevaré mi nave hasta tocar tu suelo,
sentir tu atmósfera y rodearme de tus paisajes,
quiero sentirme humano
Envuélveme con tu lluvia o calor,
golpéame con granizo
o cántame con la brisa fresca,
lléname de pavor con tus truenos
y dame la calma de tu arco iris
Y al morir quiero volver a ti, Tierra,
y cuando polvo sea me expandiré en tu faz curva
y viajare como granitos de arena
8 Ago
No quiero y no debo, no soy poeta
juego con palabras o una frase mejor
rimas o versos, cuitas de amor
sonada lírica como una treta.
A veces de palabras estoy a dieta
en ayuno o suplicio de mudo dolor
buscando rimas, darles ritmo y color
como si fueran una historieta.
Y si escribir no puedo un día
este viejo lleno de alegría
al menos podrá tener voz.
Para decirte con cariño extremo
toma mi mano y lo que más temo
es que no estemos juntos los dos.
8 Ago
Con ganas de vivir…
La mañana era fría y nublada. Aquél último domingo de octubre debió ser, para Camilo, un día como cualquier otro, excepto porque ese domingo podría recibir más limosnas de lo acostumbrado.
Era el último día de la procesión de la veneradísima imagen del Señor de los Milagros. Desde la madrugada empezaron a llegar gran cantidad de devotos del Cristo Morado al Santuario de las Nazarenas, en la avenida Tacna, para escuchar misa y acompañar a la imagen en su recorrido. Llegaban también los comerciantes, vendedores de turrones, estampitas y rosarios, todos aquellos que aprovechan fechas especiales para vender sus productos.
Camilo no tiene piernas. Quizá prefiere olvidar como las perdió o no quiere hablar de su desgracia. Sentado en el suelo sobre un trapo sucio y maloliente, Camilo hace uso de sus manos y toca una improvisada batería, compuesta por dos tamborcitos y un platillo. Una botella cortada de plástico hace las veces de trompeta que lo acompaña en su número musical. Alrededor de él se aglomeran muchas personas que lo contemplan, unas con asombro, otras con simple curiosidad. Empieza la función. Una conocida canción de la Sonora Matancera es el preludio de otras canciones cubanas de su repertorio. Acabada su presentación su mirada, triste y vidriosa, recorre los rostros de sus espectadores. Una niña se acerca y deja caer unas monedas en su cajita de madera.
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Nueve de la mañana. De repente, una campanada aguda llama la atención del gentío. La misa ha terminado y está por iniciarse la procesión. Con prisa, las personas que acompañaban a Camilo, lo abandonan. Camilo no puede seguir la procesión. Tan sólo espera que aquellos que salgan de ella se acerquen a él y así pueda recibir una propina para comprar algo que llevarse a la boca.
Un vendedor de hígado frito deja caer un suculento pedazo de carne al suelo y es devorado rápidamente por un perro callejero. Camilo debe tener hambre.
- ¡A sol! ¡A sol los anticuchos! -llama una robusta morena.
- ¡Lleve caserito el rico turrón! ¡Cuatro soles el kilo! -anuncia un desenfadado anciano.
Posiblemente Camilo no haya desayunado
- ¡Picarones! ¡Butifarras! ¡Turrones! ¡Emoliente! ¡Mazamorra morada!
Decenas de fieles que sólo han venido a la misa o piensan acompañar a la procesión más adelante, disfrutan de los manjares que se venden en las calles.
Y Camilo sigue tocando. Algunas monedas más caen en su cajita. La procesión avanza y las sahumadoras entonan sus cánticos. La multitud lucha por tratar de tocar la imagen del Cristo. Costosas flores adornan sus andas. Camilo toca sus tamborcitos, se le nota fatigado pero debe continuar.
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Una de la tarde, es hora del almuerzo. La procesión ya está lejos de la Iglesia de las Nazarenas y, con ella, se fueron los clientes y también devotos. Seguramente Camilo habrá recibido más dinero, por lo menos algo más que otros días.
En la madrugada del lunes el centro de Lima es un basural, lleno de inmundicias, pétalos, platos descartables, papeles y otras masas viscosas indescriptibles. El Señor de los Milagros ha llegado a su morada y Camilo también debe estar en la suya si es que la tiene.
Pronto amanecerá y Camilo tendrá que darle duro a sus viejos tambores en algún lugar de Lima para seguir viviendo, quizá esperando que regrese pronto la procesión. Por ahora deberá cuidar sus tamborcitos que le proporcionan el sustento, sus tambores de vida…